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Jul 13 / Van

Monstruos

De vez en cuando los monstruos se asoman por el armario.
Dan vueltas, se suben a los cajones. Brincan. Rien. Comen. Cagan.
Nos llaman y respondemos, les contamos nuestras vidas, rugen.

Y los monstruos se nos van metiendo, entre los ojos y por las narices.
Nos muerden los cachetes mientras nos callan la lengua.
Se abren agujeritos entre nuestra piel y taladran la boca.

Se devoran los cómo, los cuando, los donde, los cuales, los quienes.
Y nos dejan nada más los puros huesitos. Las puras dudas.
Apiladitos, apretaditos, al lado de la cama.

Distraidos se levantan al espejo y contemplan con terror canino.
Que los monstruos nos convertimos en lo que comemos.
Que los monstruos nosotros somos.

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